
El bienvenido era caluroso ; el desayuno, un regalo ; la casa, una delícia. Venga para descubrir este lugar y estas personas magníficas.
Nadège
Que más decir, la experiencia era una delícia. Recepción excelente, una pequeña habitación amable y tranquila, una felicidad. Hay que volver.
Stéphanie



Pont Audemer … en este viejo edificio del siglo XVIII , situado entre la calle de notables y el río ; el río que es la gloria de la ciudad ; una primera impresión : la de un refugio. El bienvenido sigió de la más normanda de bretonas a quién le gusta compartir su casa. Un momento delicioso, auténtico y tranquilo.
Christelle y Rodolphe.
La carnicería sin agua : una bella residencia normanda de los siglos 17 y 18, renovada con gusto que conserva las vigas, los ladrillos y el yeso que hacen la autenticidad en el centro peatonal de la ciudad.
Annick y su hija nos recibieron con amabilidad y mucho calor.
Sylvie y Bertrand.
Éxito garantizado para un fin de semana logrado en el marco de un sueño… Después de una noche relajante, lejos del ruido y de la estreza, en esta habitación del 18? siglo…un desayuno pequeño también !!! Crêpes de la casa, pan : lo sigiente mejor que el anterior, las mermeladas que parecen venir de un palacio… en total, una dirección a guardar como un pedazo de felicidad…
Lucie y Bruno